<\/p>\n
He luchado contra el dolor de espalda cr\u00f3nico durante bastante tiempo y ha sido una verdadera lucha recuperarme. Como \u00e1vido corredor, me doy cuenta de que todav\u00eda estoy muy lejos de la l\u00ednea de meta.<\/p>\n
Una de las din\u00e1micas interesantes de no sentirse al 100% es que te vuelves muy consciente de tu cuerpo; cosas que normalmente das por sentado. Cada ma\u00f1ana, cuando abro los ojos, me quedo quieto por un momento o dos. “Hasta ahora, todo bien”, pienso para m\u00ed mismo. Luego, empiezo a probar mis piernas, una a la vez. Generalmente, el balance del d\u00eda estar\u00e1 determinado por los resultados de esa peque\u00f1a prueba, y me he vuelto bastante \u00edntimo con cada terminaci\u00f3n nerviosa. Hay d\u00edas buenos y d\u00edas no tan buenos.<\/p>\n
Pens\u00e9 en este peque\u00f1o drama en el contexto de la temporada de Pascua. Gran parte de nuestras vidas se puede definir por las muchas peque\u00f1as muertes y resurrecciones que encontramos a lo largo de nuestras vidas. Todos los peque\u00f1os o quiz\u00e1s no tan peque\u00f1os contratiempos, todos esos baches en el camino nos roban un poco de vida. Cuando no somos nosotros mismos, hay una sensaci\u00f3n de ‘morir’ en nuestra rutina, en la vida tal como la conocemos. Puede ser sutil, o tal vez no tan sutil. <\/p>\n
Es en esos momentos cuando somos muy conscientes de nuestra propia vulnerabilidad, la sensaci\u00f3n de que tendemos a olvidarnos de la naturaleza fr\u00e1gil de la vida. Necesitamos m\u00e1s de lo que queremos, lo cual es totalmente contrario a c\u00f3mo la mayor\u00eda de nosotros vivimos nuestras vidas en tiempos m\u00e1s normales. Luchamos por mantener el control, aunque una parte de nosotros es muy consciente del hecho de que el control en t\u00e9rminos reales no est\u00e1 del todo a nuestro alcance. <\/p>\n
La promesa de la Pascua es que cada “muerte” que encontramos durante nuestra vida, grande o peque\u00f1a, es seguida por un “resucitar” a una nueva vida. <\/p>\n
Un amigo fue despedido abruptamente de su trabajo por su empresa y decidi\u00f3 usar su espacio inesperado para ser voluntario en el centro de la ciudad. Esa oportunidad de voluntariado pronto se convirti\u00f3 en un empleo permanente con esa misma agencia social, un trabajo que se adapta perfectamente a su enorme esp\u00edritu de dar a los necesitados. Nunca lo hab\u00eda visto tan lleno de pasi\u00f3n. Una mujer sobrevivi\u00f3 al c\u00e1ncer de mama y, motivada por su nueva oportunidad de vida, opt\u00f3 por dedicar el resto de su vida al trabajo misionero. Conoc\u00ed esta d\u00ednamo de setenta y tantos en un mont\u00f3n de rocas en Guatemala. Ambos golpeamos mazos para hacer grava. <\/p>\n
La fe nos da la visi\u00f3n para ver m\u00e1s all\u00e1 de los contratiempos. Da la fuerza para remover las piedras y confiar en que Dios nos har\u00e1 libres. Pero una vez que se quita la piedra, Dios nunca promete que volver\u00e1 a ser como antes. M\u00e1s bien, la resurrecci\u00f3n es la promesa de ascender y avanzar… la promesa de una nueva vida.<\/p>\n
Deacon Mike sirve a la Familia Cat\u00f3lica de Parroquias de Monroe, la Escuela Secundaria Central Cat\u00f3lica St. Mary y las Escuelas Primarias Cat\u00f3licas de Monroe. Puede comunicarse con \u00e9l en dcnmike@stmarymonroe.org.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"
He luchado contra el dolor de espalda cr\u00f3nico durante bastante tiempo y ha sido una verdadera lucha recuperarme. Como \u00e1vido corredor, me doy cuenta de que todav\u00eda estoy muy lejos de la l\u00ednea de meta. Una de las din\u00e1micas interesantes de no sentirse al 100% es que te vuelves muy consciente de tu cuerpo; cosas […]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":555,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[5],"class_list":{"0":"post-554","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-dolor-de-espalda","8":"tag-dolor-de-espalda"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=554"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":556,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions\/556"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}