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Las personas que viven con esta forma de dolor de cabeza debilitante tienen mayores probabilidades de depresi\u00f3n, ansiedad o ambas. Aqu\u00ed, historias de resiliencia de aquellos que luchan contra dos condiciones a la vez.<\/p>\n<\/h2>\n
Los expertos no son del todo <\/span>Estoy seguro de por qu\u00e9 tantas personas con migra\u00f1a tambi\u00e9n luchan contra los problemas de salud mental. Lo que s\u00ed saben es que aproximadamente una de cada cinco personas que viven con migra\u00f1a epis\u00f3dica tienen ansiedad o depresi\u00f3n (o ambas), y ese porcentaje aumenta hasta aproximadamente el 50 % para las personas con migra\u00f1a cr\u00f3nica, seg\u00fan la American Migraine Foundation.<\/p>\n A primera vista, tiene sentido. Si tuviera m\u00faltiples ataques de migra\u00f1a debilitantes por mes, tambi\u00e9n estar\u00eda deprimido o ansioso. Sin embargo, la conexi\u00f3n entre estas condiciones es m\u00e1s profunda. \u201cLa migra\u00f1a y las enfermedades psiqui\u00e1tricas son trastornos muy diferentes\u201d, dice Steven M. Baskin, Ph.D., codirector de servicios psicol\u00f3gicos del Instituto de Neurolog\u00eda y Dolor de Cabeza de Nueva Inglaterra en Stamford, CT. “Pero podr\u00eda haber algunos mecanismos compartidos que est\u00e1n codificados gen\u00e9tica o ambientalmente que aumentan la probabilidad de que las personas con migra\u00f1a tambi\u00e9n tengan un problema psiqui\u00e1trico”.<\/p>\n Esos mecanismos comunes pueden incluir antecedentes familiares (genes), sustancias qu\u00edmicas cerebrales fluctuantes, como la serotonina y la dopamina, as\u00ed como estr\u00f3genos fluctuantes, la hormona sexual femenina, explica el Dr. Baskin, miembro del consejo editorial de la American Migraine Foundation. Tambi\u00e9n podr\u00edan incluir cambios en el eje hormonal-pituitario-suprarrenal, que regula la forma en que su cuerpo maneja el estr\u00e9s. \u201cY ambientalmente, los cambios en el apoyo social, el estr\u00e9s laboral, el estr\u00e9s cr\u00f3nico, el trauma infantil, todo lo anterior parece ser m\u00e1s probable en las personas con migra\u00f1a, as\u00ed como en las personas con comorbilidades psiqui\u00e1tricas\u201d, agrega.<\/p>\n Pero sin importar qu\u00e9 diagn\u00f3stico se produjo primero, las personas que viven con migra\u00f1a y un problema de salud mental entienden que cada uno afecta al otro, lo que dificulta obtener ayuda para ambas afecciones. Es un camino dif\u00edcil. Dos personas que lo han caminado comparten que aprendieron.<\/p>\n Cuando Elliot Eason, que ahora tiene 26 a\u00f1os, comenz\u00f3 a tener dolores de cabeza en el \u00faltimo a\u00f1o de la escuela secundaria, pens\u00f3 que solo eran dolores de cabeza por tensi\u00f3n. Pero una vez que lleg\u00f3 a la universidad, los dolores de cabeza no pararon. En cambio, cada brote se convirti\u00f3 en otro; estuvo constantemente mareado, sensible a la luz y con dolor durante semanas.<\/p>\n El centro de salud de su escuela no fue de mucha ayuda. Le dijeron que estaba ansioso y que ten\u00eda problemas para manejar la presi\u00f3n acad\u00e9mica. \u00bfSu mejor sugerencia? Considere abandonar la escuela hasta que aprenda a lidiar con el estr\u00e9s. El centro de salud no estaba muy lejos de los nervios: Eason, que ahora vive y trabaja como programador en Atlanta, fue diagnosticado con ansiedad cuando ten\u00eda 20 a\u00f1os.<\/p>\n Pero el dolor de cabeza era algo diferente, lo sab\u00eda. Gracias al aporte de amigos y su propia investigaci\u00f3n, Eason descubri\u00f3 que estaba teniendo ataques de migra\u00f1a. Pero dado su diagn\u00f3stico de salud mental, los analg\u00e9sicos de venta libre para la migra\u00f1a no eran una soluci\u00f3n. \u201cEse medicamento tiene cafe\u00edna, y si tengo cafe\u00edna, mi cuerpo se apaga por demasiada ansiedad\u201d, dice.<\/p>\n Pasaron otros dos a\u00f1os antes de que encontrara un m\u00e9dico fuera del campus que tomara en serio sus ataques de migra\u00f1a. Ese proveedor lo envi\u00f3 a un neur\u00f3logo que le diagnostic\u00f3 migra\u00f1a cr\u00f3nica poco despu\u00e9s de graduarse. “En ese momento, ten\u00eda un documento de ocho p\u00e1ginas que detallaba los s\u00edntomas y patrones”, dice Eason. “Sent\u00ed que ya era hora de que alguien escuchara”.<\/p>\n \u201cSi alguien tiene migra\u00f1a cr\u00f3nica y est\u00e1 ansioso, es f\u00e1cil que el m\u00e9dico que no ha tenido \u00e9xito al tratarlo diga: ‘Bueno, esta debe ser su ansiedad’\u201d, se\u00f1ala el Dr. Baskin. Pero eso es desde\u00f1oso, a\u00f1ade. En cambio, \u201clos pacientes quieren que los tomen en serio y quieren que sus m\u00e9dicos les pregunten sobre su salud mental y traten su migra\u00f1a de manera agresiva, incluso si [also] tienen ansiedad o problemas de humor\u201d, dice.<\/p>\n El neur\u00f3logo de Eason le recet\u00f3 nortriptilina, un antidepresivo m\u00e1s antiguo que tambi\u00e9n se usa como analg\u00e9sico para la migra\u00f1a, como preventivo y ubrogepante para tomar cuando ocurre un ataque de migra\u00f1a. La nortriptilina convirti\u00f3 sus ataques de migra\u00f1a cr\u00f3nicos en epis\u00f3dicos. Y aunque la terapia de conversaci\u00f3n basada en el trauma lo ha ayudado a controlar la ansiedad, el estr\u00e9s sigue siendo el principal desencadenante de Eason, aunque el ataque de migra\u00f1a tiende a ocurrir despu\u00e9s de que sus niveles de estr\u00e9s disminuyen.<\/p>\n Comprender qu\u00e9 esperar en cada etapa del ataque tambi\u00e9n ha ayudado. \u201cS\u00e9 que el ataque terminar\u00e1 en unas horas, lo que hace que mi cuerpo est\u00e9 m\u00e1s relajado. Entonces, pase lo que pase es menos intenso\u201d, se\u00f1ala Eason.<\/p>\n A\u00fan as\u00ed, un ataque de migra\u00f1a puede ocurrir poco despu\u00e9s de que se despierte, por la tarde o despu\u00e9s de un d\u00eda estresante en el trabajo. Por lo general, puede decir cu\u00e1ndo se acerca uno. En primer lugar, est\u00e1 la tensi\u00f3n creciente. Luego, niebla mental y mareos, dice, y luego, si est\u00e1 sosteniendo algo, de repente se le cae de las manos. Esa es su pista para tomar sus medicamentos. Entonces llega el dolor. Si se produce un ataque durante las horas de trabajo, guarda las tareas que puede hacer “cuando solo tengo la mitad de un cerebro para poder hacer las cosas”, explica.<\/p>\n A lo largo de la escuela secundaria, Victorina Andrade, ahora de 20 a\u00f1os y estudiante universitaria en la Universidad de Haw\u00e1i, en Hilo, tuvo ataques cr\u00f3nicos de migra\u00f1a. \u201cCasi no me gradu\u00e9 del octavo grado porque falt\u00e9 demasiados d\u00edas a la escuela. Estaba en la oficina de la enfermera por el dolor o estaba en casa en la cama porque no pod\u00eda ver la luz, oler cosas o estar rodeada de ruido\u201d, recuerda.<\/p>\n Aunque estaba bajo el cuidado de un neur\u00f3logo pedi\u00e1trico, pocos medicamentos para la migra\u00f1a est\u00e1n aprobados para ni\u00f1os, y Andrade los tom\u00f3 todos. Algunos la dejaron con efectos secundarios, como niebla mental que le dificultaba concentrarse. Como resultado, sus calificaciones se desplomaron.<\/p>\n Andrade comenz\u00f3 la escuela secundaria y luego tom\u00f3 una licencia m\u00e9dica por un mes debido a que los ataques de migra\u00f1a eran muy severos. Fue entonces cuando sus padres decidieron probar la educaci\u00f3n en el hogar. A los 15 a\u00f1os, a Andrade le diagnosticaron depresi\u00f3n.<\/p>\n \u201cCreo que fue toda la situaci\u00f3n en ese momento. Estaba recibiendo educaci\u00f3n en el hogar, estaba aislado de muchas cosas y solo estaba lidiando con el dolor en casa todo el d\u00eda\u201d, dice Andrade. \u201cEn ese momento, tambi\u00e9n estaba casi agoraf\u00f3bico. Odiaba salir de casa porque no sab\u00eda si iba a tener un ataque de migra\u00f1a y no estar en un lugar seguro para lidiar con el dolor. Fue duro\u201d. <\/p>\n Tener migra\u00f1a, incluso si es menos de un ataque por mes, duplica las probabilidades de desarrollar depresi\u00f3n, dice el Dr. Baskin. Si tiene migra\u00f1a cr\u00f3nica, definida como 15 o m\u00e1s d\u00edas de dolor de cabeza por mes, el riesgo de depresi\u00f3n es aproximadamente cinco veces mayor, y siete veces mayor si tiene ataques diarios, agrega.<\/p>\n A los 17, Andrade sinti\u00f3 que ya hab\u00eda tenido suficiente y abandon\u00f3 todos los tratamientos, incluidos los hol\u00edsticos como la acupuntura, ver a un quiropr\u00e1ctico e hipnosis. La terapia tampoco ayud\u00f3 a la depresi\u00f3n. Lo que ayud\u00f3 fue su trabajo de medio tiempo en una guarder\u00eda, dice, porque le dio un prop\u00f3sito y algo m\u00e1s en lo que concentrarse. \u201cSaber que estar\u00eda con los ni\u00f1os y que estaban muy emocionados de verme me hizo sentir bien\u201d, recuerda.<\/p>\n Finalmente, cuando Andrade cumpli\u00f3 18 a\u00f1os, comenz\u00f3 a tomar los medicamentos para adultos. Cuando lo hizo, su calidad de vida mejor\u00f3. Ahora toma dos medicamentos orales (un bloqueador beta y un medicamento anticonvulsivo) y un inyectable una vez al mes para prevenir los ataques de migra\u00f1a. Tiene dos medicamentos de rescate que toma seg\u00fan los necesita y siempre lleva Excedrin en su bolso como parte de su botiqu\u00edn de ayuda para la migra\u00f1a.<\/p>\n Los medicamentos m\u00e1s nuevos, como sus inyecciones, han sido un punto positivo para las personas con migra\u00f1a cr\u00f3nica, dice la Dra. Baskin. \u201cHemos tenido estudios que realmente muestran que los pacientes con migra\u00f1a, depresi\u00f3n y ansiedad tienen respuestas bastante similares a algunos de los medicamentos que inhiben el CGRP, los nuevos anticuerpos monoclonales que estamos usando como prevenci\u00f3n de la migra\u00f1a\u201d, dice el Dr. Baskin. Adem\u00e1s, estos medicamentos tienden a tener menos efectos secundarios.<\/p>\n Incluso con los medicamentos preventivos, Andrade todav\u00eda tiene ataques de migra\u00f1a semanales, aunque la gravedad, la duraci\u00f3n y el n\u00famero de ataques han mejorado. Y ahora sabe que sus ataques de migra\u00f1a, depresi\u00f3n y ansiedad est\u00e1n interconectados, por lo que cuando siente el inicio de una condici\u00f3n, est\u00e1 alerta por las dem\u00e1s.<\/p>\n \u201cEl estr\u00e9s es definitivamente un desencadenante de mis ataques de migra\u00f1a. Cuando aumenta mi ansiedad, aumenta el n\u00famero de mis ataques de migra\u00f1a\u201d, explica Andrade. La ansiedad tambi\u00e9n la hace menos capaz de controlar su dolor, por lo que los ataques duran m\u00e1s. Esto significa perderse muchas cosas en la vida, lo que conduce a la depresi\u00f3n. El ciclo de retroalimentaci\u00f3n negativa es dif\u00edcil de romper. \u201cHay momentos en los que no quiero hacer cosas o ir a lugares, y me siento peor por todo lo dem\u00e1s. Es realmente dif\u00edcil salir de esa mentalidad\u201d, dice Andrade, quien ha usado terapia y libros de autoayuda para hacer frente a sus desaf\u00edos de salud mental.<\/p>\n Su consejo para las personas que viven con depresi\u00f3n y migra\u00f1a es buscar tratamiento para ambos y comprender que encontrar alivio implica prueba y error. \u201cMuchas cosas no van a funcionar, tienes que encontrar la \u00fanica que s\u00ed lo haga\u201d, dice ella.<\/p>\n El Dr. Baskin aconseja a las personas que elijan cuidadosamente a sus proveedores de tratamiento. Quiere un neur\u00f3logo que sepa sobre problemas de salud mental y se d\u00e9 cuenta de que a menudo coexisten en personas que viven con migra\u00f1a. Del mismo modo, desea un terapeuta que est\u00e9 familiarizado con la migra\u00f1a cr\u00f3nica. E idealmente, desea que ambos proveedores hablen entre s\u00ed al menos unas cuantas veces, dice. De esa manera, pueden integrar su atenci\u00f3n juntos. Esto permite que los proveedores consideren las recomendaciones de los dem\u00e1s, agrega el Dr. Baskin, lo cual es crucial.<\/p>\n Tener migra\u00f1a cr\u00f3nica y un trastorno de salud mental como la depresi\u00f3n a veces puede parecer que las cosas est\u00e1n en tu contra, pero el Dr. Baskin enfatiza que ha visto a pacientes superar ambos con \u00e9xito. \u201cAlgunas de las personas m\u00e1s resilientes que he visto en la pr\u00e1ctica son personas con migra\u00f1a y un trastorno de ansiedad o un trastorno del estado de \u00e1nimo\u201d, dice. \u201cA pesar de la carga de tener m\u00faltiples trastornos, contin\u00faan apareciendo y funcionando\u201d.<\/p>\n Si sospecha que tiene migra\u00f1a cr\u00f3nica o epis\u00f3dica y le preocupa su salud mental, es imperativo que hable con un m\u00e9dico lo antes posible. Hacerlo es el primer paso para navegar los desaf\u00edos que presentan estas condiciones para que pueda encaminarse hacia sentirse mejor.<\/p>\n Conozca a nuestro escritor<\/p>\n linda rodgers<\/p>\n\u201cYa era hora de que alguien escuchara\u201d<\/h2>\n
\u201cOdiaba salir de casa\u201d<\/h2>\n
Aprendiendo a manejar dos condiciones a la vez<\/h2>\n
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