<\/p>\n
Si bien la idea de que te piquen no es exactamente atractiva, un nuevo estudio puede hacerte pensar dos veces antes de aplastar a las molestas abejas.<\/p>\n
Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han revelado que los abejorros pueden sentir dolor.<\/p>\n
En el estudio, el equipo demostr\u00f3 que los abejorros pueden modificar su respuesta a los est\u00edmulos “nocivos” (dolorosos) de manera similar a otros animales que se sabe que sienten dolor.<\/p>\n
\u201cSi los insectos pueden sentir dolor, los humanos tienen la obligaci\u00f3n \u00e9tica de no causarles un sufrimiento innecesario\u201d, dijo Matilda Gibbons, primera autora del estudio.<\/p>\n
“Pero las leyes de bienestar animal del Reino Unido no protegen a los insectos; nuestro estudio muestra que tal vez deber\u00edan hacerlo”.<\/p>\n
Si bien la idea de que te piquen no es exactamente atractiva, un nuevo estudio puede hacerte pensar dos veces antes de matar a las molestas abejas<\/p>\n
<\/p>\n
Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han revelado que los abejorros pueden sentir dolor<\/p>\n
El dolor cr\u00f3nico se define como el dolor que contin\u00faa despu\u00e9s de que se haya curado una lesi\u00f3n original, dijeron investigadores de la Universidad de Sydney.<\/p>\n
Al igual que los humanos, las moscas de la fruta sienten un tipo particular de dolor neurop\u00e1tico, que ocurre despu\u00e9s de un da\u00f1o en el sistema nervioso.<\/p>\n
Los humanos pueden sentir este tipo de dolor despu\u00e9s de sufrir ci\u00e1tica, lesiones en la m\u00e9dula espinal o un nervio pinzado.<\/p>\n
Cuando a una mosca de la fruta se le da\u00f1\u00f3 un nervio en una de sus patas, sus otras patas respondieron volvi\u00e9ndose ‘hipersensibles’ a los est\u00edmulos peligrosos.<\/p>\n
La mosca recibe mensajes de “dolor” que viajan a trav\u00e9s de las neuronas sensoriales hasta su cord\u00f3n nervioso ventral.<\/p>\n
Despu\u00e9s de eso, su umbral de dolor cambia permanentemente y se vuelven ‘hipervigilantes’ mientras intentan detectar est\u00edmulos potencialmente da\u00f1inos.<\/p>\n
Si bien estudios anteriores han demostrado que todos los vertebrados (animales con columna vertebral) pueden sentir dolor, hasta ahora no estaba claro si los invertebrados (animales sin columna vertebral) pueden sentir dolor.<\/p>\n
“Los cient\u00edficos ve\u00edan tradicionalmente a los insectos como robots insensibles, que evitan lesiones con simples reflejos”, explic\u00f3 la Sra. Gibbons.<\/p>\n
“Hemos descubierto que los abejorros responden al da\u00f1o de manera no refleja, de manera que sugiere que sienten dolor”.<\/p>\n
En su estudio, el equipo utiliz\u00f3 un “paradigma de compensaci\u00f3n motivacional”, en el que los animales deben compensar de manera flexible dos motivaciones en competencia.<\/p>\n
En este caso, a las abejas se les dio a elegir entre un comedero sin calefacci\u00f3n o uno que se calent\u00f3 a 55\u00b0C, un calor nocivo.<\/p>\n
Los comederos conten\u00edan diferentes concentraciones de sacarosa y estaban marcados con diferentes colores.<\/p>\n
Cuando ambos comederos conten\u00edan altas concentraciones de sacarosa y uno de ellos estaba calentado, las abejas tend\u00edan a optar por el comedero sin calentar.<\/p>\n
Pero cuando el comedero calentado conten\u00eda una mayor concentraci\u00f3n de sacarosa, era m\u00e1s probable que las abejas lo visitaran.<\/p>\n
Los investigadores tambi\u00e9n se aseguraron de que la compensaci\u00f3n se basara en se\u00f1ales (colores), que las abejas hab\u00edan aprendido a asociar con una mayor recompensa de az\u00facar.<\/p>\n
Debido a que las abejas utilizaron se\u00f1ales de color aprendidas para tomar sus decisiones, la compensaci\u00f3n se proces\u00f3 en el cerebro, en lugar de en la periferia.<\/p>\n
<\/p>\n
Los investigadores tambi\u00e9n se aseguraron de que la compensaci\u00f3n se basara en se\u00f1ales (colores), que las abejas hab\u00edan aprendido a asociar con una mayor recompensa de az\u00facar. Debido a que las abejas utilizaron se\u00f1ales de color aprendidas para sus decisiones, el intercambio se proces\u00f3 en el cerebro, en lugar de perif\u00e9ricamente.<\/p>\n
En otras palabras, las abejas tomaron la decisi\u00f3n de sufrir algo de dolor para obtener una mayor recompensa de az\u00facar.<\/p>\n
El profesor Lars Chittka, quien dirigi\u00f3 la investigaci\u00f3n, dijo: \u201cLos insectos sol\u00edan ser considerados como simples aut\u00f3matas reflejos, que respond\u00edan a los est\u00edmulos da\u00f1inos solo mediante reflejos de retirada.<\/p>\n
<\/p>\n
Con base en los hallazgos, los investigadores sugieren que los insectos deber\u00edan incluirse en las leyes de bienestar animal.<\/p>\n
‘Nuestro nuevo trabajo muestra que las respuestas de las abejas son m\u00e1s flexibles y que pueden suprimir tales reflejos cuando les conviene, por ejemplo, si hay una golosina extra dulce.<\/p>\n
‘Tal flexibilidad es consistente con la capacidad de una experiencia subjetiva de dolor.’<\/p>\n
Con base en los hallazgos, los investigadores sugieren que los insectos deber\u00edan incluirse en las leyes de bienestar animal.<\/p>\n
\u00abLos insectos (a diferencia de los vertebrados) no est\u00e1n actualmente protegidos por ninguna legislaci\u00f3n relativa a su tratamiento en los laboratorios de investigaci\u00f3n y en la creciente industria que produce insectos para consumo humano o como alimento para el ganado convencional\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 el profesor Chittka.<\/p>\n
‘El marco legal para el trato \u00e9tico de los animales puede tener que ampliarse.<\/p>\n
\u201cLa creciente evidencia de alguna forma de sensibilidad en los insectos nos impone la obligaci\u00f3n de conservar los entornos que han dado forma a sus mentes \u00fanicas y aparentemente extra\u00f1as. <\/p>\n
\u201cLos humanos somos solo una de las muchas especies capaces de disfrutar y sufrir, incluidos estados similares al dolor. <\/p>\n
“Incluso las criaturas en miniatura, como los insectos, merecen nuestro respeto y trato \u00e9tico y el deber de minimizar el sufrimiento cuando est\u00e9 a nuestro alcance”. <\/p>\n
La disminuci\u00f3n del n\u00famero de abejas mel\u00edferas y la salud causaron preocupaci\u00f3n mundial debido al papel cr\u00edtico de los insectos como un importante polinizador.<\/p>\n
La salud de las abejas se ha observado de cerca en los \u00faltimos a\u00f1os, ya que las fuentes nutricionales disponibles para las abejas mel\u00edferas han disminuido y la contaminaci\u00f3n por pesticidas ha aumentado.<\/p>\n
En estudios con modelos animales, los investigadores encontraron que la exposici\u00f3n combinada a pesticidas y una mala nutrici\u00f3n disminu\u00edan la salud de las abejas.<\/p>\n
Las abejas usan az\u00facar para volar y trabajar dentro del nido, pero los pesticidas disminuyen sus niveles de az\u00facar en la hemolinfa (‘sangre de abeja’) y, por lo tanto, reducen sus reservas de energ\u00eda.<\/p>\n
Cuando los pesticidas se combinan con suministros limitados de alimentos, las abejas carecen de energ\u00eda para funcionar, lo que hace que las tasas de supervivencia caigan en picado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"
Si bien la idea de que te piquen no es exactamente atractiva, un nuevo estudio puede hacerte pensar dos veces antes de aplastar a las molestas abejas. Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han revelado que los abejorros pueden sentir dolor. En el estudio, el equipo demostr\u00f3 que los abejorros pueden modificar su […]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2463,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[19,1013,436,1014],"class_list":{"0":"post-2462","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciatica","8":"tag-ciatica","9":"tag-cienciatecnologia","10":"tag-correo-diario","11":"tag-londres"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2462"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2462\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2464,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2462\/revisions\/2464"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/americanchiropractors.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}